“PLATS BRUTS”, de Ignasi Monreal

del 28 de Febrero al 12 de Abril



“PLATS BRUTS”, de Ignasi Monreal

“Mi vida en Roma ha hecho del comer el eje principal de mi vida en comunidad, y teniendo en cuenta que está todo muy rico, he desarrollado una serie de memorias muy ligadas a los sentidos. Esta exposición captura para la posteridad un registro implícito de momentos de sobremesa, comidas y nuevas amistades”, resume Ignasi Monreal (Barcelona, 1990) de Plats bruts, su primera exposición en la Fresh Gallery. El artista catalán, que ha ilustrado campañas publicitarias con un iPad como única herramienta, realiza ahora el camino inverso: de lo digital a lo tangible, de la pantalla táctil al lienzo y el óleo. Inspirado por el Realismo madrileño y las naturalezas muertas del Barroco italiano y español, presenta aquí una serie de obras que adoptan la presencia de objetos cotidianos, platos y bandejas sucios que, vistos a cierta distancia, parecen reales.

Monreal recurre al realismo figurativo para explotar el trampantojo como elemento irónico. “Quizá Instagram, la posverdad o las fake news hayan sido inspiraciones inconscientes”, bromea a la vez que hace suya una máxima de Caravaggio: “El arte debe reflejar el pulso de la vida con todos sus matices y oscuridades, por triviales que parezcan”. Plats bruts es exactamente eso: una celebración sin pretensiones de lo mundano, una especie de Wabi-sabi cañí.

Dispuestas en mesas, y no sobre un muro, estas pinturas aspiran a convertirse en artefactos de carga subversiva. Son piezas aparentemente inanes condenadas a vivir entre otros objetos esperando a que alguien las descubra, infiltrándose en lo cotidiano como acto de guerrilla.

Esta serie es el resultado de lo que ha sido la vida de Monreal estos últimos meses: un merecido paréntesis tras meses de frenético trabajo comercial, realizando imágenes por encargo para firmas como Gucci, Four Seasons, Kartel, Dior y Louis Vuitton. En este tiempo, su estilo se ha refinado a la fuerza, filtrado por cientos de gigabytes de ilustraciones a contrarreloj, pero con estos platos sucios inicia su retorno a las Bellas Artes con una colección de obras creadas por iniciativa propia, siguiendo solo su instinto y enfrentándose a la dimensión material del arte: tiempos de secado, procesos químicos del óleo y el paso de las dos a las tres dimensiones. “Ha sido un proceso de reaprendizaje fascinante, como empezar a usar juguetes sexuales con tu pareja de toda la vida”.

Tampoco el aspecto de las obras tiene la pulcritud digital de sus creaciones anteriores, Plats bruts se presenta como algo nuevo y distinto a su trabajo más reconocido. “He aprovechado esta oportunidad para hacer algo 100% mío, esto es lo que pasa cuando me das tres meses de libertad”.

Lucas Arraut y Carlos Primo