“FE”, de Julio Jiménez Corral. Festival OFF PhotoEspaña

hasta el 12 de Julio





“FE”, de Julio Jiménez Corral

La Fe es un acto personal y hasta de búsqueda. Al menos yo, así la defino.

Pero, ¿qué hay de Fe en un recorrido que empieza en una caverna y quiere acabar en la modernidad del cristal enjaulado por el puro aluminio? ¿Dónde está el hilo conductor en este acto expresivo que parece gritarnos algo?

Dice el autor que comenzó a preparar esta colección cuando terminaba de producir la anterior, yo creo que deliberadamente nos engaña… Fe siempre estuvo en su mente.
Desde la indiscreción de las redes sociales, mi yo anónimo vio tejer el trenzado que acabó constituyendo esta colección.
Primero una cueva, luego otra, más allá, la torre de ese innombrable, mucho brillo en algo opaco, después apareció Brasilia y su espectacular mosaico de cementos.

“¿A dónde va?” fue la pregunta que me repetía cuando una nueva foto asomaba en su Facebook. Todo parecía indicar que acometía un experimento.
Un proceso, sabrosamente vivo, donde en que cada prueba podía aparecer un error… entonces, se imponía volver a empezar.

Todo aquello me recordaba a mi yo científico en un laboratorio, buscando y buscando la prueba irrefutable entre los escombros del error.

“Toda colección tiene un principio y un fin” me dijo una vez medio escondido detrás de una taza de té en el Café Comercial.

Mentía otra vez.
Fe es un ciclo que siempre empieza y nunca termina.
Acaba cuando vuelve a empezar. Es la historia de los eternos comenzares que ultiman una cúspide, convencidos que mañana otra cima habrá que coronar.
Pero,¡que lejos quede el desánimo!

En realidad, y somos estrictos, Fe es más que un ciclo, una espiral.
Una estructura que en cada vuelta sube un escaño, quizá pequeño, pero definitivamente elevado. Las curvas sirven de memoria, nos recuerdan que las cavernas existieron y las alturas metálicas de hoy se sostienen sobre aquellas piedras talladas.

A lo peor erré en hablar de prueba y error para definir el proceso. Pido perdón, quise decir prueba y amor.
El error es parte de la prueba pero en realidad no la define.
El fotógrafo lo sabe, lo comprueba, lo talla con el fuego frío de su cámara voraz y quizá luego, si se tercia, llega el amor.

Hoy tengo la desfachatez de presentar Fe, una búsqueda y un acto personal que se aleja de todo credo.

Yo, crítico de luz, de poca cepa y mucha inquietud, me atrevo a reverenciar un proceso creativo que nunca terminará.

Eduardo López Collazo.
Científico y escritor.
---------------------------------------------------------------------

Julio Jiménez Corral “FE” 2019

Comencé a preparar esta colección en paralelo a la producción de mi última exposición.

Me parecía interesante seguir la idea que germinó allí, de articular una serie de imágenes tomadas en lugares dispares que puestas en relación terminaban constituyendo un único cuerpo, en aquel caso una ciudad inventada llamada Benikaktus .

Durante un tiempo lleve conmigo esta idea y fui fotografiando lugares diversos, sin pensarlo ni tener una idea preconcebida. Cuando decidí reunirlas por orden cronológico, descubrí que las fotos se habían convertido en una suerte de diario de mi estado de ánimo, pero en sí mismas no constituían una colección.

Una colección es algo que tiene un principio y un fin, y debe tener una construcción en la que pueda descubrirse una trama , un itinerario, un desenlace.

Desanimado, busqué inspiración en otras disciplinas, y recordé por azar “Las ciudades Invisibles”, la serie de relatos en las que el escritor Ítalo Calvino recrea una serie de ciudades imaginarias basadas en los recuerdos que describe Marco Polo al emperador Kublai Kan .

La relectura inicial del libro me sirvió de itinerario para retomar la idea. Pensé primero en completar las imágenes que ya tenía para crear series y ordenarlas al modo en que el escritor lo hacía en su libro: “ las ciudades y los ojos”, “las ciudades y los intercambios” , “las ciudades y el deseo”… sin embargo tampoco lograba llegar a buen término, las imágenes parecían estar enfadas entre ellas. Las ciudades invisibles querían ser independientes.

Fue en una segunda lectura más atenta del texto cuando en el final, descubrí la clave que me haría llegar a construir mi propio relato. Decidí entonces volver la vista a mis imágenes y les encontré por fin un sentido.

Efectivamente constituían el diario de un estado de ánimo : la melancolía. “La ciudad de la memoria”.

Instantáneas de un mundo que caminó hacia la ruina pero que ha mantenido su dignidad en el tiempo.

Ideas utópicas que no podemos dejar de buscar. Sueños que esconden un deseo.

Espero que en esta exposición cada uno identifique el suyo.

“ El infierno de los vivos no es algo por venir, hay uno, el que ya existe aquí , el infierno que habitamos todos los días. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él….La segunda es arriesgada: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno no es infierno, y hacer que dure y dejarle espacio”.


Referencias

“ El infierno de los vivos no es algo por venir, hay uno, el que ya existe aquí , el infierno que habitamos todos los días. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él….La segunda es arriesgada: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno no es infierno, y hacer que dure y dejarle espacio”.
Italo Calvino “ Las ciudades invisibles”

“Yo creo que nada puede ser mas abstracto, mas surreal que lo que estamos viendo hoy. Sabemos que todo lo que podemos percibir del mundo desde un punto de vista humano nunca existe tal y como lo vemos o lo entendemos”.
Giorgio Morandi

“Eres la jaula donde se resigna el pájaro.
La selva entera en la maceta.
Un cementerio de animales extinguidos.
Todo lo que viene de ti, todo lo que me hace sentir
es humo”
La Prohibida

“Existe la emoción arquitectónica. No se piensa en ella como propósito del arquitecto en el momento de proyectar. Nunca aparece cuando tenemos intención de ello. Sin embargo, por experiencia propia, sabe uno donde la ha sentido con intensidad y de la manera más inesperada”.
Alejandro de la Sota

"¿Para que vivimos si el viento que sigue a nuestro zapato ya borra nuestra última huella?"
Stefan Zweig

“Desprenderse de una realidad no es nada; lo heroico es desprenderse de un sueño”
Rafael Barret

Contenido

“Fe” es un recorrido por momentos de la humanidad que terminaron en el olvido.

La exposición presenta lugares arquitectónicos captados de manera deliberadamente abstracta en 35 imágenes icónicas que nos transportarán desde un inmemorial yacimiento arqueológico hasta la Brasilia de Niemeyer.

Ideas construidas basadas en la fe, ya sea ideológica ,religiosa o el deseo , a las que el tiempo no ha dado la razón.

La observación de estos lugares despierta la melancolía de lo que pudo ser y no fue.


Composición y técnica

La estructura de las fotos es abierta y extensible, buscando una abstracción que huye de los límites del objeto retratado para escapar del contenido arquitectónico o paisajístico y crear una composición diferente.

La búsqueda de esta abstracción busca hacer entender al espectador que puede observar el objeto fotografiado evadiéndose de la época o el contexto en que fue construido para llegar a ver que al final, todas las imágenes ( incluso cuando los modelos fueran levantados con siglos de diferencia ) tienen un vínculo oculto. Aparece un hilo conductor: la representación de una idea .

La colección y su título “FE”, también hacen referencia a una mirada irónica sobre lo que puede, debe o finalmente perdura en el tiempo.

En este sentido se ha perseguido que cada foto se expanda mas allá de sus dos dimensiones independientemente de su formato ( dentro del espacio finito de un marco o de una pared ) y así las composiciones rompen los límites del soporte y aparecen cortadas o incompletas de manera que no se puede definir la escala o su localización.

Para la selección de las piezas se han buscado aquellas que por su tonalidad en ocres , blancos, azules y grises favorezcan igualmente la idea de estar observando objetos relacionados de una manera sutil.

Se ha trabajado en la impresión con un papel de algodón de 250 gr. para conseguir una impregnación de tinta muy densa que difumina las líneas ( lo que debilita la precisión de la toma) pero favorece la composición de texturas y colores que dan un aspecto casi onírico a las obras y unifica el conjunto.